Ir siempre
Asistir a los entrenamientos necesarios y hacer lo que te indican tus profes.
Todo lo de la gimnasia artística
La gimnasia puede empezar como un hobby tranquilo y convertirse en un camino de alto rendimiento: divertido, complicado, cansador y hermoso al mismo tiempo.
Cuando vos pensás en la gimnasia artística, capaz pensás en algo fácil. Al principio es como un hobby: si vas una o dos veces por semana, puede ser algo tranquilo y divertido. Pero si querés seguir como deporte, hay que comprometerse desde el nivel inicial.
El nivel inicial parece de poca importancia, pero puede ser un paso enorme. No es algo malo: es aprendizaje, valentía y animarse a probar cosas nuevas y extravagantes.
Asistir a los entrenamientos necesarios y hacer lo que te indican tus profes.
La preparación física importa: aunque no lo notes en un día, la fuerza interna crece.
Cuando algo no sale, recordá por qué estás ahí. Si el deporte es para vos, se siente.
Cuando te pasan a otro nivel, o incluso estando en el primero, puede sentirse raro o aburrido. Pero es importante no rendirse, porque podés mucho y nunca tenés que creerte poco.
Podes ver chicas o chicos mejores que vos, pero no sabes todo el camino que tuvieron atras: años de entrenamiento, constancia, facilidad natural o muchas repeticiones. Eso no te define ni como buena ni como mala. Todo es posible.
No rezo por una victoria fácil, sino por la fuerza necesaria para superar las dificultades. El camino al éxito no es una línea recta; está lleno de callos en las manos, horas de repeticion en el gimnasio cuando nadie te mira y la voluntad de intentar ese elemento una vez más, hasta que el cuerpo obedezca a la mente.Nadia Comaneci
Este puede llegar a ser el paso más difícil de todos, porque aparecen las frustraciones, los bloqueos mentales y muchas cosas más. Son situaciones totalmente normales en este camino.
Podés entrenar toda la semana, o mínimo tres o cuatro días. Hay más horas, más exigencia y también aparece esa sensación de sentirse menos. Tal vez estás con chicas que llevan más tiempo, o a quienes las cosas les salen con más facilidad.
En esos momentos es importante repetir en tu cabeza: YO PUEDO, YO PUEDO. Y cuando por fin lo lográs, aparece una sensación difícil de explicar: felicidad, paz, satisfacción y orgullo. Eso te recuerda por qué hacés gimnasia.
De frustración, felicidad, enojo, tristeza y mucho más. Un deporte difícil, hermoso y lleno de momentos que te hacen crecer.